El caso del femicidio que conmocionó al municipio de Sébaco el pasado lunes ha dado un giro definitivo con el deceso del principal sospechoso. Henry Sequeira Soza, de 26 años de edad, falleció la tarde de este martes en el Hospital Escuela César Amador Molina, en la ciudad de Matagalpa, horas después de haber sido localizado en estado crítico en una zona rural tras un intenso operativo de búsqueda.
Sequeira Soza era el principal objetivo de la policía Nacional, señalado como el presunto autor material del asesinato de la joven Marelyn Dayana González Centeno, de apenas 19 años. El crimen, que ha generado una profunda indignación nacional, ocurrió en la comunidad Molino Sur, donde la víctima fue atacada con un arma blanca mientras se dirigía a sus labores cotidianas.
El hallazgo en Poza Azul y el intento de evadir la justicia Tras el violento suceso, el agresor huyó en una motocicleta, logrando evadir a las autoridades durante casi 24 horas. La búsqueda finalizó en el sector de Poza Azul, perteneciente a la comunidad La Labranza, en el departamento de Matagalpa. Fueron los pobladores de la zona quienes alertaron a los números de emergencia sobre el hallazgo de un hombre que se encontraba agónico entre matorrales, cerca de donde había dejado abandonado su vehículo.
Según el informe preliminar de los servicios de salud, Sequeira Soza presentaba síntomas severos de intoxicación química. Se presume que el sujeto ingirió una sustancia letal con el objetivo de privarse de la vida y así evitar enfrentar el proceso judicial y la inminente condena por el delito cometido, el cual bajo la legislación nicaragüense actual podría haber resultado en la pena máxima.
A pesar de ser trasladado de urgencia bajo custodia policial y recibir atención especializada en la unidad de cuidados intensivos del centro asistencial de Matagalpa, el daño en sus órganos vitales resultó irreversible. El deceso fue confirmado por el personal médico poco tiempo después de su ingreso.
Implicaciones legales: La extinción de la acción penal Desde el rigor jurídico, este fallecimiento produce consecuencias automáticas en el proceso. Según lo establecido en el Código Procesal Penal de Nicaragua, la muerte del imputado constituye una de las causas principales para la extinción de la acción penal. Esto significa que, aunque la investigación policial concluya y se determine la culpabilidad absoluta del sujeto, ya no puede existir un juicio ni una sentencia formal.
Este desenlace ocurre apenas un día después de la tragedia en Sébaco, donde las investigaciones de Auxilio Judicial confirmaron que Sequeira, quien era expareja de la joven, mantenía un historial de acoso y comportamiento obsesivo tras la ruptura de la relación. Los peritos criminalísticos han recolectado pruebas en la escena del crimen, incluyendo testimonios de testigos y evidencia física encontrada en la ropa del sospechoso, que coinciden plenamente con el modus operandi del ataque.
Reflexión sobre la prevención de la violencia Este trágico evento subraya la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención y atención temprana ante la violencia de género en las zonas rurales de Nicaragua. Expertos en psicología y derechos humanos señalan que el historial de acoso previo es una señal de alerta crítica que debe ser atendida por las redes comunitarias y las autoridades de manera inmediata para evitar desenlaces fatales.
La muerte del agresor, si bien cierra el ciclo de búsqueda policial, deja una herida abierta en la comunidad de Molino Sur y en la familia de Marelyn Dayana, quienes ahora claman por programas de sensibilización que protejan a otras jóvenes en situaciones similares.
Mientras el cuerpo de Sequeira Soza ha sido remitido al Instituto de Medicina Legal para la autopsia de rigor que confirme la sustancia ingerida, la comunidad de Sébaco se une en un duelo masivo. Los pobladores se preparan para brindar el último adiós a Marelyn González, una joven cuya vida y sueños fueron truncados prematuramente en este mayo de 2026, dejando un mensaje de urgencia sobre la protección a la vida y la integridad de la mujer.
Si usted o alguien que conoce se encuentra en una situación de riesgo por violencia, recuerde que puede buscar ayuda en las Comisarías de la Mujer o llamar a las líneas de emergencia nacionales.



