Una jornada de labores agrícolas terminó en tragedia la mañana de este sábado en el departamento de Madriz. El joven Walter Centeno Castellón, de apenas 25 años de edad, perdió la vida mientras realizaba trabajos de mantenimiento en una propiedad privada localizada en la comunidad Cerro Blanco Abajo, a unos 15 kilómetros de la zona urbana de San Juan del Río Coco.
Ante este lamentable suceso, las autoridades de socorro han emitido una alerta de seguridad para finqueros y obreros. El descenso a pozos sin equipo de ventilación es una trampa mortal debido a la acumulación de gases tóxicos. Se recomienda nunca bajar solo, usar líneas de vida y verificar la presencia de oxígeno antes de descender.
Crónica del accidente en Cerro Blanco Abajo
De acuerdo con el reporte de los Bomberos Unidos y testigos en el lugar, Centeno se encontraba en el interior de un pozo realizando labores de limpieza para una finca cafetalera. Las investigaciones preliminares indican que, debido a la profundidad de la estructura, el trabajador sufrió un repentino desmayo provocado por hipoxia (falta crítica de oxígeno).
Al perder el conocimiento por los gases acumulados, el joven cayó al fondo del pozo donde todavía había presencia de agua, falleciendo lamentablemente por sumersión. A pesar de que sus compañeros intentaron auxiliarlo, la profundidad y el riesgo de asfixia para los rescatistas impidieron un rescate inmediato.
El rescate: Un desafío para los bomberos
Tras recibir la alerta, los Bomberos Unidos se desplazaron hasta la alejada comunidad. El rescate del cuerpo fue complejo debido a las condiciones del terreno. Fue necesario el uso de equipo de respiración autónoma para que los rescatistas pudieran descender sin sucumbir a los mismos gases que acabaron con la vida de Walter Centeno.
Expertos en seguridad ocupacional explican que en muchos pozos artesanales del norte del país se acumula dióxido de carbono (CO2) u otros gases pesados que desplazan el oxígeno. Sin un monitor de gases, el desvanecimiento ocurre en cuestión de segundos, dejando a la víctima sin capacidad de reacción.
Para evitar que más familias de Madriz se vistan de luto, se instan a seguir estos protocolos de seguridad industrial en el campo:
- Prueba de la llama: Antes de bajar, baje una vela encendida; si se apaga, no hay oxígeno y es una muerte segura.
- Ventilación forzada: Use ventiladores o sopladores para renovar el aire antes y durante la labor.
- Arnés de seguridad: El trabajador debe estar atado a una cuerda tensa desde afuera para ser extraído de inmediato si se desmaya.
- Supervisión constante: Nunca realice estos trabajos sin una persona afuera vigilando permanentemente.
El cuerpo de Walter Centeno fue entregado a sus familiares en medio de escenas de profundo dolor. La comunidad lo recuerda como un joven ejemplar y muy trabajador. Las autoridades locales han hecho un llamado urgente a los propietarios de fincas en San Juan del Río Coco para que extremen las medidas de protección y supervisión en estas faenas de alto riesgo, asegurando que la vida humana sea siempre la prioridad sobre la labor agrícola.



